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Especial de San Valentín I :El hombre  moderno  y el mercado del Amor

Amados lectores:

  1. Proemio

  Estamos en una fecha importante para hablar del amor. Pues se aproxima la fiesta de San Valentín, el 14 de febrero. Le dedicaremos unas líneas al tema de la mano de las plumas de los autores del Foro Escrito,   desde distintos ángulos y puntos de vistas. Para mi, el tema del amor es uno de los temas más importantes, y sobre todo, en cuanto se trata de amar a la persona que algún día vas a elegir para el resto de la vida. Si es que llamarle para “el resto de la vida” aún hoy conserva algún valor para algunos. 

 Estamos de acuerdo con Aristóteles que, “dentro de el amor de amistad, la amistad más hermosa se encuentra en el amor de mujer”. ¡Sin duda alguna!

  1. El Arte de amar y el mercado del amor

 En el libro El arte de amar de Erich Fromm dice: “amar es la única sana y satisfactoria respuesta a los problemas de la existencia humana”. Todo el mundo desea amar, y ser amado. El hombre, mayormente, consciente o inconsciente trata muy pesadamente de encontrar ESE  amor que algún día lo haga sentir realizado, completo, pleno, en paz consigo mismo, con Dios y con la naturaleza. Hoy en día existen muchos libros, revistas y canales de Youtube, con recetas de “cómo encontrar el amor”. Muchos de esos libros están vacíos, llenos de supersticiones algunos, babosadas otros, disparates la gran mayoría, hasta de brujerías y espiritistas. Hay de todo en el mercado para encontrar el amor. Algunos proponen elevar el rango en el “love market” de tal manera que tengas más oportunidad de ser amado por alguien: ve al gym, viste bien, educate y haz la mayor cantidad de dinero como sea posible. 

 Esto es lo que Erich Fromm llama aumentar las acciones en el “personality market”. Si no eres consciente de esto, la competencia llega y te deja como “producto obsoleto”, o menos preferido. Cuando uno se mete en la competencia, muchos hombres esperan ser amados como retorno por las mujeres que asisten a dichos “mercados” del amor. O recibir un producto en retorno como pago por tu alto valor. Finalmente pensaste, hombre débil, que has encontrado el amor. Erich Fromm llama a esto “pseudo-amor”. Lo llama además, amores “inmaduros” y “amores transaccionales”. Y para el psicólogo y filósofo de Frankfurt, esto no es amor. 

 Y lo mismo pasa con el sexo opuesto. Aunque en el mercado femenino se dan otros factores y variantes. Podemos constatar que el hombre muchas veces se angustia por no encontrarse dentro del nivel que se requiere dentro de la demanda del mercado. Pero lo más importante de esta reflexión compartida, es que me uno a Erich Fromm en cuanto dice que, “sin amar, la humanidad no podría existir ni un día más”. Incluso la Biblia expresa algo muy similar: «Más valen dos que uno, pues trabajando unidos les va mejor a ambos. Si uno cae, el otro lo levanta. En cambio, al que está solo le va muy mal cuando cae porque no hay quien lo ayude. Si dos se acuestan juntos, se darán calor, pero si alguien duerme solo, no habrá quién lo caliente. Uno solo puede ser vencido, pero dos se defienden mejor . [Eclesiastés 4:9-12 (PDT)]»

  1. El concepto errado de “mercado del amor” o “Love-Market”

 Ahora que me encuentro trasladando mis apuntes para publicar varios artículos sobre estos temas, me he dado cuenta de la variedad de puntos de vista de autores, en la vida real,  de personajes novelescos,  películas, etc. Y el tema es inmenso. Inabarcable. Pero sigue siendo muy interesante. Sin embargo, es crucial recordar que el amor no debería ser visto como una comodidad que puede ser comprado o vendido, y entonces “seremos felices para siempre”. Más aún, como sentimiento en la primera etapa,  crece mutuamente en el corazón de dos atrapados, con algo de esfuerzo y entendimiento mutuo. Yo personalmente, no se mucho “dexo”, pero esto último lo escuche de alguien que es un gran sabio. 

 Todo aquel que intenta acomodar las emociones y sentimientos humanos como el enamoramiento y el amor; o articula sobre la selección de parejas, en términos de  “competencia de mercado” sabe muy poco acerca del amor, aunque no esté errado del todo. Quizás haya muchas personas infelices cuando tratando de encontrar parejas  se estallan contra la vida. Erradamente buscan el amor tratando de entender la complejidad de la interacción humana a través del prisma y los conceptos de “economía de mercados”. Para muchos la “economía” es pseudo ciencia como mejor descripción. Y esta pobremente equipada para analizar o articular emociones humanas e interpersonales. 

  1. Robert A. Johnson  y el impacto del enamoramiento

 Uno de sus principales estudiosos  de Carl Jung es el profesor y autor Robert A. Johnson: “Enamorarse es la más profunda, misteriosa y religiosa experiencia que puede experimentar el ser humano”. Ellos dicen, Jung y Johnson, que ESE amor puede hacer que uno se mate. Romeo y Julieta de William Shakespeare, por ejemplo, se propone como la historia de amor por excelencia, sin embargo, termina en una masacre de envenenamientos y espadas. Pero lo que realmente, tanto Jung como Johnson proponen es que, el enamoramiento no es más que el descubrimiento de sí mismo, proyectado en otra persona. Y por ejemplo, en el libro He and She de Robert A. Johnson hace una muy clara distinción entre  enamorarse y amar. Sin menospreciar el uno del otro. Dice que el enamoramiento precede al amor, y sin la vivencia formal de la etapa de enamoramiento, hay un vacío existencial en el intento de amar.  

 Para el autor de qué hablamos “cuando ya se ama, el amar es mucho más tranquilo, calmado, templado y prudente que el enamoramiento”. Lo cual, este último esta lleno de locuras, poemas, sorderas, descontrol, emociones fuertes, y si lo rechazan, un hombre puede llegar a morirse o perder la cordura mental. En el caso menos extremo, el rechazado experimenta una profunda depresión, dice el autor. 

 Para Johnson el final del  enamoramiento  es la llegada de la desilusión, y es un desafío el cual invita a que entre el paso más importante: amar. Durante el enamoramiento no vemos nada grotesco, ni asqueroso, ni pecados en la otra persona. Prácticamente la divinizamos y la transformamos en ángel. Romeo lo plantea así a sus primos: “creía saber de amor, hasta que su belleza sedujo mis ojos”, y  “tus besos son más desafiantes que enfrentar a mil soldados”. 

El enamoramiento vuelve al más tosco hombre en poeta. Y  esto es verdad. Llevense de mi. 

 Dicen, también, los místicos que mediante el enamoramiento Dios nos permite ver la DIVINIDAD de otra persona por breves instantes, pero a la misma vez, al cesar esta fuerte emoción, nos permite ver a la otra persona como lo que es: un ser humano.  Es ahí, donde empieza la aventura de amar. Es muy fácil amar lo divino cuando esta ante tus ojos, pero se trata, más bien, de descubrir lo humano de ese otro ser del cual nos enamoramos. Después de la locura y la sordera del enamoramiento, comienza la aventura de amar. lo cual, yo soy más experto en lo primero. Por ello, aquí detengo este ensayo. Y  nos vemos en la próxima entrega. Por mi parte,  yo sé que algún día encontraré una que me haga decir como Romeo:  

“Que de tus labios quiero escuchar de ti,  Julieta, ese  «!Amado mío!» que renazca en mi una nueva vida en la que, mientras vida tenga,  dejaré  de ser Romeo”. 

Que el Todopoderoso los guíe en el amor.

 Enmanuel ‘Romeo’  Peralta