Literatura

María: En la vertiente de la pureza del amor

La novela María de Jorge Isaac plantea un amor puro, sublime y sutil, convirtiéndose en un deleite en el espíritu, sin embargo, tan magnánimo es aquel sentimiento que los chicos no logran consumarlo, como si tal pureza no perteneciera al género humano. Aquel amor paradisíaco, refleja el mundo de Adán y Eva en el edén. Sin embargo, algunas premoniciones suceden como la enfermedad y la muerte a destiempo de María. 

Es una constante, que existen otros textos de la literatura, versando en el amor impoluto y sin mácula, que los amantes para materializarlo deben estar puros para hacerlo realidad. Aunque, Jorge Isaacs no pretendió escribir una novela religiosa, sin duda que el enfoque que el novelista colombiano le dio ha sido bien discutido en la literatura espiritual o sagrada. Lo que todo gira en un amor idílico y sagrado.

Jorge Isaac expresa el amor casi espiritual, centrándose en una atracción emocional y sexual, con la que se desea compartir una vida en común, convirtiéndose en un amor platónico.

María fue escrita por Jorge Isaacs en el año 1887. Cuenta la historia del amor entre María y Efraín, aunque ambos se amaban profundamente, su relación amorosa se ve obstaculizada por la oposición de sus familiares y el orgullo del chico. Efraín se enamora perdidamente de María, pero antes de salir del país hacia Londres se compromete en matrimonio con ella. Al saber la gravedad de su prometida, regresa a su país natal, donde se encuentra que maría había fallecido en su ausencia de seis años por Europa. “Era yo niño aun cuando me alejaron de la casa paterna para que diera principios a mis estudios…” era la voz del protagonista en primera persona, lo que da mayor fuerza a todos estos sentimientos de amor y tragedias al mismo tiempo.

Jorge Isaacs fue un novelista y poeta colombiano, y es el autor de la mejor novela romántica hispanoamericana del siglo XIX, considerada un clásico de la literatura latinoamericana. Si se toma en cuenta, la novela es puramente poética y descriptiva. Ambas características del romanticismo. 

María se asemeja a la novela Marianela, centrándose en los idilios románticos, con un realismo puramente amoroso. Sin embargo, en Isaacs se plantea más el costumbrismo, el realismo y el romanticismo. Mientras Galdós hace una crítica bien acuciosa a la sociedad coetánea. Ambos critican las sociedades aquellas de la época.

María es una mujer dulce, amorosa y bien generosa, que siempre piensa en los demás antes que ella misma, oponiéndose a la costumbre de su amado, que es un joven egoísta y muy terco. Todo bien hilvanado, con una trama que explora el desarrollo de los sentimientos de las personas y la evolución de su mundo, lo que supone un amor que lo puede todo, inclusive las diferencias sociales y culturales de las personas.

La literatura clásica relaciona íntimamente el amor con la tragedia. Los antiguos griegos empleaban cuatro palabras distintas para definir lo que hoy conocemos por el término del “amor”, estas son: eros, ágape, philia y storge. 

Eros supone un amor pasional, aquel que se deja llevar por el deseo y la atracción. Mientras que Storge se refiere al amor paternal. Mientras, en ágape el amor es pasional, siempre aceptando al otro tal como es. No se limita: solo sabe amar. Pero en philia se da la amistad, y supone fraternidad y mucha admiración hacia la otra persona. Está claro que Jorge Isaacs era un apasionado de la literatura clásica, inclinándose más por el ágape y en eros.

De igual modo, la novela de Tolstoi, en Anna Karenina es la representación más genuina de eros, donde se descubre una pasión amorosa entre la protagonista y Vronski, la cual surge a primera vista en la estación del tren. En el inicio de la novela el romance es intenso y descontrolado, lo que lleva a la protagonista a cometer adulterio, sin embargo, en María sucede todo lo contrario. Su amor se mantiene puro, al punto que no llega a materializarse porque la protagonista se enferma y luego muere.

Fernando Hiciano

Profesor, Poeta y novelista. Articulista de temas educativos.